La remunicipalización del servicio de aguas, y una planificación ordenada de obras y cortes de tráfico, mociones del PSOE al pleno de febrero

  • La finalización del contrato de concesión de aguas en 2027 es la oportunidad perfecta para recuperar este servicio municipal.
  • El caos generado en la movilidad durante las últimas semanas es consecuencia de una mala planificación de obras y cortes de calles por parte del Equipo de Gobierno.

Calahorra, 20 de febrero de 2026. El 1 de febrero de 2002 dio comienzo el contrato de concesión para la gestión del servicio municipal de abastecimiento de agua potable y saneamiento de la ciudad de Calahorra. Una externalización llevada a cabo por una duración de 20 años y de la que resultó adjudicataria la empresa Aqualia. 

Durante la vida de este contrato, se produjo una modificación del sistema de depuración, pasando de un sistema de filtro verde a un sistema de ETAP potabilizadora con tratamientos de filtro de carbón activo y ósmosis inversa.

Esta inversión fue acometida por Aqualia, y como compensación a la misma, en sesión de pleno de 27 de julio de 2009 se decidió, entre otras cuestiones, prorrogar el contrato de concesión durante 5 años hasta el 31 de enero de 2027. 

Durante la pasada legislatura, se sentaron las bases para la recuperación de este servicio municipal gracias a la realización del Plan Director de Abastecimiento de Agua Potable y Saneamiento del Municipio de Calahorra, que permitió conocer mejor la situación del servicio y las prioridades a futuro del mismo. 

Y también gracias al acuerdo entre el Ayuntamiento de Calahorra y el Gobierno de La Rioja para incluir a nuestra ciudad en el Sistema Supramunicipal del Cidacos.

Un plan cuya implantación debería coincidir, en 2027, con el fin de la concesión del servicio de aguas. Y es que este hecho, la inclusión en el Sistema Cidacos, cambia por completo la realidad del servicio, puesto que pasaremos de un sistema de depuración y abastecimiento muy complejo y costoso, que requiere de hasta cuatro bombeos con alto coste energético; a un sistema más sencillo con depósitos de agua instalados en altura que traerán el agua, ya potabilizada, por gravedad. Este nuevo escenario hace que la posibilidad de remunicipalizar el servicio de aguas sea incluso todavía más viable, gracias a la reducción drástica de la complejidad de la gestión técnica del sistema. 

Por tanto, la remunicipalización supondría la recuperación de un mayor control y capacidad de decisión sobre la red y el servicio. Existen multitud de ejemplos a nuestro alrededor que demuestran que el servicio de aguas no es deficitario, por lo que los ingresos excedentes podrían ser reinvertidos en la renovación de las propias instalaciones de abastecimiento y saneamiento de la red. 

Y todo ello abre también la posibilidad a un reajuste de las tarifas de agua a situaciones más realistas tanto para particulares como para empresas, en función del consumo.

También existen numerosos ejemplos de ciudades como Valladolid o Logroño, entre otros muchos, que han acometido este proceso con éxito para sus municipios, permitiendo que los beneficios obtenidos repercutan directamente sobre la ciudadanía.

No obstante, estamos ante un proceso complejo, que requiere de un estudio sosegado de cuales son los pasos necesarios para llevar a cabo esta decisión, que conviene al interés general. 

Por todo ello, instaremos a la alcaldesa y a su equipo de gobierno estudiar pormenorizadamente los pasos necesarios para la recuperación o remunicipalización del servicio municipal de aguas en la ciudad de Calahorra.

Y, por supuesto, que cuente para ello con la participación del conjunto de la Corporación Municipal y el necesario asesoramiento de los técnicos municipales.


Realizar una adecuada planificación de las obras y los cortes de calles para evitar el caos en el tráfico de la ciudad

Durante estas semanas hemos podido ver cómo la ciudadanía de Calahorra ha sufrido en sus propias carnes diversos cortes por diferentes averías y reparaciones que han dificultado el tráfico de manera notable.

Moverse por Calahorra se ha convertido estos días en un completo galimatías al coincidir obras en la plaza de la Constitución, obras en Avenida de Numancia, obras en la calle Mártires, reparaciones de aguas en la calle Ruiz y Menta, cortes en Vista Bella, y cortes por derribos diversos en el Casco Antiguo.

Aunque es cierto que hay situaciones que son sobrevenidas y no pueden ser predecibles, existen otras que se pueden posponer para no solapar unas obras con otras, y existen cortes que pueden realizarse evitando algunos de los perjuicios que suponen.

Por poner un ejemplo. Hasta esta legislatura, las reparaciones de la calle Mártires se veían realizando cada 6 meses por el propio Parque Municipal de Servicios. Esto permitía que los cortes no fueran superiores a los 2 o 3 días de duración.Ahora, el Equipo de Gobierno ha decidido cambiar de rumbo, y se ha externalizado este trabajo después de no haberlo realizado en tres años. Provocando que el corte se haya prolongado al menos en dos semanas diferentes, lo que conlleva importantes consecuencias en el tráfico y la movilidad de las personas.

Como mínimo, hubiera sido deseable planificar las obras para evitar la coincidencia de las obras de Avenida de Numancia y la calle Mártires. 

Pero es que, además, en el corte de avenida de Numancia se podrían haber minimizado sus efectos. En lugar de cortar desde la glorieta de Quintiliano, el primer corte debería ser después de la calle Aurelio Prudencio,  permitiendo el tráfico en doble sentido desde Numancia hasta la calle Sertorio. O incluso suspendiendo temporalmente una fila de aparcamiento en dicha zona de Aurelio Prudencio para facilitar el tráfico. Así a través de las calles García de Nájera y Obispo Arenzana se puede evitar el corte en un sentido. Y del mismo modo, en el sentido contrario, si en lugar de cortar en avenida de Valvanera, se hubiera cortado más adelante, se permitiría hacer el recorrido inverso a través de la calle Trastamara. 

Si con esta situación caótica no fuera suficiente, el Ayuntamiento es conocedor, y así se comunicó en la mesa de seguimiento del servicio de aguas, que Aqualia está realizando una campaña especial de localización de fugas, que conlleva cortes puntuales por diferentes calles de la ciudad que no son convenientemente advertidos a la ciudadanía, incrementando con ello la sensación de gymkhana que ha existido en nuestra ciudad. 

Por supuesto, son trabajos necesarios, sin embargo, bien podrían haberse planificado de manera que no coincidieran con las obras de Avenida de Numancia, por ejemplo.

Los pequeños detalles y la planificación ayudan a compatibilizar las necesarias mejoras en calles y servicios públicos como el de aguas, con hacer la vida más fácil a nuestros conciudadanos y que el tráfico y la movilidad no se conviertan en un auténtico caos.

Por todo ello, instaremos a la alcaldesa y a su equipo de gobierno a que, en el futuro, se realice una adecuada planificación de las diferentes actuaciones que se están llevando a cabo en la ciudad para evitar el solapamiento de obras y el caos existente en la actualidad en la movilidad en la ciudad.

Y también solicitaremos que, a la hora de realizar cortes de calles, se realicen de manera que se minimicen en la medida de lo posible los inconvenientes de los mismos. 

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