

- Durante las últimas semanas se acumulan episodios de falta de recogida de basura durante 2 o más días.
- Exigimos que se tomen las medidas necesarias de inmediato para revertir esta situación
Calahorra, 10 de julio de 2026. En las últimas semanas, la recogida de basuras en Calahorra está sufriendo anomalías graves por la acumulación de residuos provocada por la falta de recogida de los contenedores de manera recurrente durante varios días consecutivos.
Esta circunstancia no se limita a un lugar concreto sino que se ha extendido por todos los puntos de recogida de residuos de la ciudad.
Durante las últimas semanas es habitual encontrarse con contenedores desbordados de basuras y restos de residuos orgánicos e inorgánicos invadiendo las aceras y los espacios contiguos a los contenedores, generando malos olores y espacios insalubres.
La no recogida de residuos durante 2 o más días por semana provoca acumulaciones críticas que el servicio ordinario no es capaz de absorber una vez que se reanuda.
Asimismo, estas acumulaciones de basura, en plena ola de calor, imposibilitan a algunos vecinos abrir la ventanas y generan también una pérdida de atractivo comercial en las zona del centro de la ciudad. Por no hablar del temor a plagas de roedores e insectos que pueden acumularse en estas zonas.
A esta situación hay que añadir el riesgo que puede producirse a partir del 17 de julio cuando está previsto el inicio de una huelga indefinida por parte de los trabajadores de recogida de residuos orgánicos (contenedor marrón) por las condiciones salariales de precariedad que sufren.
La recogida, transporte y tratamiento de residuos es una de las competencias mínimas y obligatorias de los municipios superiores a 5.000 habitantes por lo que el Ayuntamiento no puede desentenderse de este servicio por más que esté delegado en el Consorcio de Aguas y Residuos de La Rioja.
Es preciso que el Ayuntamiento de Calahorra exija a este consorcio que se restituya de manera inmediata la normalidad del servicio e incluso que se examine la situación de acumulación generada durante estas semanas para recoger la basura acumulada en los puntos más críticos, reforzando el servicio si fuese necesario.
Además, la falta de cumplimiento del servicio de recogida de basuras impacta en el contrato municipal de limpieza viaria, que tiene entre sus prestaciones la limpieza de las zonas de contenedores. Si estas están llenas de basura, es imposible limpiarlas, lo que agrava todavía más la suciedad, el mal olor y los riesgos de plagas.
El derecho a una ciudad limpia y saludable no es negociable, y el Ayuntamiento de Calahorra no puede excusar su responsabilidad y su competencia. Debe actuar de manera inmediata para revertir esta situación que se ha convertido en costumbre.
El mantenimiento, la limpieza y el cuidado del día a día siguen estando a la cola de las prioridades de Mónica Arceiz y de sus concejales, que permanecen impasibles mientras la ciudad es invadida por la basura, la suciedad y el mal olor.