
- Arceiz presume de los proyectos heredados del PSOE.
- La alcaldesa da la espalda a los problemas más importantes: vivienda, aparcamiento, hospital de Calahorra, mantenimiento y limpieza.
Calahorra, 3 de julio de 2026. La alcaldesa de Calahorra ha presentado nuevamente un balance triunfalista, nada pegado a la realidad que vive día a día la ciudad.
Lejos de ser una ciudad mejor, Calahorra ha ralentizado su crecimiento y no ha parado de perder oportunidades y proyectos durante estos cuatro años.
Durante su balance, no ha hablado ni una sola palabra de política de vivienda, donde el Ayuntamiento de Calahorra está abandonando a su suerte a la población, especialmente a la gente joven. Cada vez que el PSOE presenta una propuesta en materia de vivienda, el PP la vota en contra, y desde luego no ha cumplido una sola de las promesas electorales que llevaba en su programa.
Calahorra tiene hoy un severo problema de aparcamiento, provocado especialmente por las decisiones tomadas por la propia alcaldesa para eliminar cerca de 350 plazas de aparcamiento en toda la ciudad: recordemos la venta de El Silo, eliminar aparcamientos en Paletillas, calle San Blas, Conservatorio, Avenida del Pilar, entre otros.
Tampoco se ha pronunciado sobre los recortes y la situación del Hospital de Calahorra, puesto que la alcaldesa vive de espaldas a la realidad de los recortes, pérdida de cartera de servicios y de personal. Es sorprendente que esta cuestión haya pasado completamente inadvertida en su rueda de prensa. La alcaldesa que debería ser la vanguardia de la defensa de Calahorra, ha ignorado uno de los problemas que más preocupa a los ciudadanos.
En su primera rueda de prensa como alcaldesa, se atrevió a tildar los “Fondos Europeos” como soga al cuello, aunque ahora presume de ellos.
Por ejemplo, ha sacado pecho como propios de múltiples acciones cuyo mérito se encuentra en los fondos obtenidos por el PSOE o en proyectos puestos en marcha en la anterior legislatura: la Estación Intermodal (solo faltaba el último trámite administrativo para la adjudicación), el Aulas del Plan Corresponsables, el Coworking en el centro Dean Palacios (tenía elegido hasta el mobiliario y tardó meses en aprobar el reglamento de puesta en marcha), el Torreón del Portillo de la Rosa (un proyecto mutilado por el PP), el Centro de Día (con las obras empezadas antes del cambio de gobierno), y todas las inversiones llevadas a cabo en materia de turismo, como la Fuente de los Trece Caños, entre otras cuestiones.
Hay que señalar igualmente la mentira sobre la puesta en marcha de nuevos servicios públicos. Tan solo se ha dedicado a cambiar el nombre de la Agente de Promoción de Empleo Local por Oficina del Empresario y Emprendedor, que no ha asumido ni una nueva competencia o desarrollado ninguna acción diferente a la que venía realizando la legislatura pasada.
Igualmente, ha anunciado la convocatoria de una nueva línea extraordinaria de ayudas de emergencia social para personas que lleven 5 años residiendo en Calahorra. Una absoluta barbaridad cuyo único propósito no es ayudar a las personas y a las familias, sino competir en racismo con VOX. Mucho nos tememos que si la alcaldesa puede sacar esa linea de ayudas es porque la ejecución de la partida de ayudas de emergencia es tan limitada y pobre, que pretende tapar su incapacidad con un anuncio que solo da muestra de su falta de sensibilidad.
Es reseñable el cinismo de la alcaldesa respecto a los polígonos industriales, donde falta mantenimiento y limpieza. Pero además donde se han perdido múltiples oportunidades de nuevas empresas gracias a que el Ayuntamiento presidido por Arcéiz permitió que el Gobierno de La Rioja renunciase a 20,5 millones de fondos europeos que hubieran permitido a dichas empresas comprar suelo a precios asequibles.
Calahorra no ha sufrido ninguna revolución deportiva. Las pequeñas mejoras acometidas languidecen al lado de la renuncia a 2,86 millones de euros para la reforma y rehabilitación del Polideportivo Municipal de La Planilla. Una decisión que le costó la estabilidad de su propio grupo político.
Calahorra no goza hoy de menor presión fiscal gracias al Basurazo aplicado por Arceiz, con una tasa desproporcionada, que prevé más recaudación de lo que el propio ayuntamiento gasta. Además, el sistema especial de pago de impuestos fue una medida implementada por el PSOE en la legislatura anterior, que no contó con el apoyo del PP, aunque ahora presuman de ello.
Calahorra gasta más en limpieza, pero es una ciudad más sucia y peor mantenida, con basura sin recoger durante días y hierbajos y matojos por todas partes.
Calahorra es una ciudad con menos sombras gracias al afán por cortar árboles por todas partes de la alcaldesa.
Igualmente, tampoco se ha pronunciado sobre múltiples promesas incumplidas en su programa:
- Calahorra no contará con una residencia en “El Carmen”.
- En la Plaza de Toros, el proyecto que dice que en breve aprobará el Ayuntamiento convierte a la plaza calagurritana en la más pequeña de La Rioja. Reduce el aforo y renuncia a la cubrición.
- Ha renunciado a la urbanización del Centro de Formación Profesional, del que era responsable el Ayuntamiento.
- La ampliación de la escuela infantil es una chapuza y un parche que no resuelve ni resolverá a futuro los problemas de las familias.
Precisamente, en proyectos como la residencia en el Carmen y la plaza de toros lo único que ha hecho ha sido comprometer millones de euros, vender los solares municipales sin tener una sola certeza ni un solo trámite encaminado a que salgan adelante. Más bien, lo que ha conseguido con ellos ha sido endeudar más al Ayuntamiento y verse obligada a aprobar el primer plan de ajuste económico financiero de la historia de Calahorra.
Prometió múltiples acciones en el casco antiguo nada más llegar que no se han cumplido, de la misma manera dijo que iba a hacer inversiones en la piscina que no ha hecho.
Asimismo, nada se sabe de la policía de barrio, de los toboganes de las piscinas, de nuevas zonas verdes de la planilla, o de acondicionar locales para asociaciones.
Precisamente en este sentido, la alcaldesa tampoco ha hecho referencia al cierre ya casi permanente de la Ermita de la Concepción, que perjudica a la Asociación de Gigantes y Cabezudos pero también al resto de asociaciones de Calahorra y a todos los calagurritanos, que han perdido el espacio cultural más solicitado.
La alcaldesa no ha añadido un solo proyecto de futuro que aporte valor añadido a la ciudad. Arceiz será recordada por ser la alcaldesa que mejor adorna su falta de ambición y de ideas, y que más autocomplaciente es con un gobierno compuesto por concejales poco presentes en la calle, alejados de los problemas y que demuestran una manifiesta incapacidad para resolver problemas.
Calahorra afronta el último año de Arceiz como alcaldesa con la esperanza de dejar atrás un gobierno sin rumbo, cuyo escaso legado superará con creces un nuevo gobierno del PSOE en mayo de 2027.