- Arceiz tira a la basura los 252.201,51 euros invertidos en un proyecto irrealizable que se guardará en el cajón.
- Las obras de accesibilidad y mejora iniciales son cuatro veces más caras de lo previsto.

Calahorra, 31 de marzo de 2026. La alcaldesa de Calahorra, Mónica Arceiz y su equipo de gobierno del Partido Popular siguen dando bandazos a cuenta de las obras de la plaza de toros. Unas obras que van camino de convertirse en una completa ruina para el Ayuntamiento calagurritano.
El único proyecto, el gran proyecto estrella de la legislatura es totalmente irrealizable, tal y como ya advertimos, lo que deja al descubierto una falta absoluta de proyecto de ciudad, y una incapacidad manifiesta para dirigir Calahorra y tomar decisiones productivas.
Tras diversos anuncios, en septiembre de 2025, Arceiz comparecía para informar de que la actuación prevista, según el proyecto contratado con un coste de 252.201,51 euros, debía partirse en fases, dado que ese proyecto estimaba que el presupuesto total de las obras de adaptación y cubrición ascendía finalmente a los 7 millones de euros. Es por ello, que la primera de esas fases, consistente en la adaptación a la accesibilidad y seguridad iba a costar 550.000 euros.
Sin embargo, ahora, el gobierno del Partido Popular ha decidido contratar un nuevo proyecto, dejando sin efecto el anterior, que prevé que la actuación de esta fase de adaptación a la accesibilidad y seguridad ascenderán a 2.808.360 euros, cuatro veces más caras (410 %) a los 550.000 euros anunciados en esa última comparecencia de Arceiz.
Es decir, que con la decisión adoptada por el Partido Popular de Calahorra se tiran a la basura 252.201,51 euros de un proyecto que fue contratado en mayo de 2024, modificado en noviembre de ese año, partido en trozos en septiembre de 2025 y que jamás verá la luz.
La incapacidad del gobierno del PP para gobernar Calahorra queda de manifiesto al ser esta la tercera propuesta para la plaza de toros, que ha sufrido bandazos constantes como consecuencia de que ni la alcaldesa ni los concejales del PP han tenido claro nunca qué querían hacer con esta actuación.
Así, por ejemplo, en noviembre de 2024, la alcaldesa y la concejala de festejos anunciaban que, tras las obras de reforma de la plaza, el aforo superaría las 4.000 personas. Sin embargo, el anteproyecto aprobado ayer por el propio equipo de gobierno del Partido Popular sitúa dicho aforo en las 2.971 personas, de las cuales sentadas serían 1.983 y en el ruedo 968, más 20 personas con movilidad reducida.
En este nuevo proyecto, además, ya no se contemplan obras de cubrición de la plaza, sino que esta se deja, quizá, si eso, para más adelante.
Es un escándalo que disponiendo de un asesor de urbanismo que cuesta más de 80.000 euros al año a las arcas municipales, un concejal de urbanismo y un equipo municipal con numerosos técnicos a su disposición, todos ellos al mando de Arceiz, sean incapaces de desarrollar una estrategia clara para las obras que tienen previsto realizar en la plaza de toros y que, como consecuencia de ello, dilapiden cientos de miles de euros públicos dando bandazos sin tener claro qué quieren hacer, anunciando un día tapas para la plaza de toros, otro día obras de accesibilidad y dejando inutilizada la plaza de toros durante varios años.
Mientras Arceiz y el PP han ido presentando hasta tres proyectos diferentes con la plaza de toros, se han vendido dos solares municipales como el solar de El Silo, eliminando cientos de plazas de aparcamiento e imposibilitando la celebración de otros eventos, y se ha modificado el planeamiento urbano de manera completamente caprichosa.
Y no solo eso. Para acometer esta cabezonería de la alcaldesa, junto con otros proyectos inútiles como la compra de conventos o los fiestódromos, el Ayuntamiento de Calahorra ha incurrido en un plan de ajuste económico financiero, lo que ha ocasionado que tenga que pedir ayuda al Gobierno de La Rioja para la simple urbanización de una calle, mirad omo la calle Paletillas.
Los anuncios, bandazos, continuas rectificaciones, modificaciones de presupuesto, de objetivos, ideas y relatos trasladados por la alcaldesa, tan solo demuestran su incompetencia y su incapacidad para gobernar Calahorra dejando al descubierto que el periodo 2023-2027 pasará como una legislatura perdida, en la que se desecharon o se paralizaron proyectos de futuro a cambio de vender nuestro mejor patrimonio y dilapidar el dinero público en proyectos inútiles.