
- La inacción del gobierno municipal dejan la muralla expuesta al deterioro progresivo y a nuevos desprendimientos
Calahorra, 13 de mayo de 2026. El pasado mes de marzo, el Grupo Municipal Socialista propuso al pleno municipal una moción para solicitar al equipo de gobierno el acondicionamiento y conservación de los restos de muralla romana situados en la plaza Eras, tras el desprendimiento que se había registrado el 7 de marzo en ese tramo.
La moción fue rechazada con el voto de calidad de la alcaldesa, Mónica Arceiz. En el pleno quedó claro que el actual equipo de gobierno no tiene ninguna intención de actuar sobre este importante elemento del patrimonio histórico de la ciudad, dado que trataron de negar que esta acción estuviera dentro de sus competencias.
Han pasado ya más de dos meses desde el desprendimiento, y la muralla romana de Calahorra, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), sigue sin recibir la atención que merece.
La muralla romana es un símbolo de la historia de Calahorra y un elemento de identidad para la ciudadanía. Abandonarla a su deterioro progresivo, y hacerlo además de forma deliberada y justificándose con falsedades en el pleno, es una irresponsabilidad en materia de patrimonio que los calagurritanos y calagurritanas no debemos aceptar.
La conservación del patrimonio histórico del municipio es una competencia municipal. Es el Ayuntamiento de Calahorra quien tiene la obligación de velar por estos restos, y es Mónica Arcéiz, como alcaldesa, quien responde ante la ciudadanía por su estado. Al rechazar la moción con su voto de calidad, queda claro que cualquier deterioro adicional de la muralla será, desde este momento, responsabilidad directa suya.