- Ni actos culturales ni bodas civiles. El Partido Popular incumple su propia ordenanza para la cesión del espacio y el acuerdo de pleno que le obliga a buscar una alternativa para los gigantes.

Calahorra, 4 de junio de 2026. La rabieta y el castigo del Partido Popular con la Ermita de la Concepción se prolonga ya dos meses, y así seguirá siendo mientras Arceiz y sus concejalas de festejos y cultura sigan incumpliendo el acuerdo de pleno que les obliga a buscar una alternativa a los gigantes y cabezudos y a devolver la Ermita a su uso habitual.
El pasado pleno de abril, cuando la Ermita ya llevaba un mes inutilizada, se constató el rechazo de la mayoría de concejales a la política de hechos consumados con la que Raquel Moral y Mónica Arceiz trasladaron a los gigantes de Calahorra a la Ermita de la Concepción sin el necesario soporte jurídico y administrativo, generando un problema a todo el mundo. En lugar de resolver el problema, el PP cierra la Ermita y listo.
Así pues, el Equipo de Gobierno no solo incumple el acuerdo de pleno. Sin criterio alguno, también está dejando sin aplicación la ordenanza, vigente desde 2016, por la que se regula la cesión de la Ermita de la Concepción para actos culturales o bodas civiles.
La propia asociación de gigantes ha manifestado que tampoco se puede utilizar la Ermita de la Concepción para sus ensayos, por lo que se pone en riesgo la salida de los gigantes en las fiestas patronales de agosto.
Asimismo, la asociación de padres del conservatorio confirmaba que desde la dirección del centro se había decidido que no se usaría la ermita mientras los gigantes estuvieran allí, aunque se modificase la ordenanza, por el riesgo que conlleva tanto para el profesorado como para el alumnado.
El PP decidió, de espaldas a las normas municipales, realizar el traslado de los gigantes, ocupar y limitar el espacio de forma arbitraria, y animó a la asociación de gigantes a cancelar el contrato de alquiler de un local sin realizar previamente los trámites que hubieran permitido su traslado ordenado, que pasaba necesariamente por obtener el respaldo necesario de la mayoría del pleno y de las asociaciones que habitualmente cuentan con la Ermita de la Concepción para celebrar sus actos culturales.
“Nadie cambia de casa sin haber firmado previamente el contrato de una nueva”. Esta máxima, del más puro sentido común, no ha sido seguida ni por la alcaldesa ni por la concejala de festejos, sometiendo a la asociación de gigantes a una situación de inseguridad jurídica, y al resto de las asociaciones y del conjunto de ciudadanía a un perjuicio innecesario y ridículo.
Ahora, las asociaciones de Calahorra tienen que andar pagando por otros espacios privados, o a pagar una cantidad desmedida que el PP impuso por el uso de la sala de la Intermodal, o bien se ven obligados a usar otros espacios municipales que no cuentan con el aforo o las condiciones de uso que necesitan, como el salón de actos del Centro Joven.
¿Cuánto tiempo más pretende el Partido Popular castigar a las asociaciones de Calahorra? ¿Cuánto más pretende Arceiz seguir empeñándose en incumplir sus propias ordenanzas? El incumplimiento de las normas es una opción vedada para un buen gobernante.
Nuevamente, cuestiones que deberían ser sencillas se convierten en un verdadero problema por la forma autoritaria y desmesurada de gobernar de la alcaldesa de Calahorra y de sus concejales, incapaces de encontrar en más de dos meses una solución a la que le ha obligado la mayoría del pleno y las asociaciones de Calahorra.
No se puede desoír la voluntad de los calagurritanos y calagurritanas, por ello exigimos al Partido Popular que solucione este desaguisado de una vez por todas y deje de someter al castigo al conjunto de la ciudadanía, que se ve privada de uno de los espacios culturales más utilizados en Calahorra.