- Decisiones como la renuncia a la FP de Calahorra, la venta del solar del Silo y la inversión multimillonaria en la plaza de Toros, hipotecarán a la ciudad durante lustros.
- La única buena noticia es la inauguración de la Estación Intermodal, un proyecto gestado en la anterior legislatura a pesar del boicot del PP calagurritano.
- La alcaldesa certifica el incumplimiento de sus promesas en materia de seguridad, ocio nocturno o “revolución deportiva”.

Calahorra, 8 de enero de 2026. El Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Calahorra no comparte el balance triunfalista realizado por la alcaldesa Arcéiz y sus concejales para este pasado 2025. Al contrario, el año que hemos dejado atrás ha certificado la falta de proyecto de ciudad para Calahorra del Partido Popular de Calahorra que ha profundizado en la parálisis del Ayuntamiento de la ciudad.
Pero además, este año ha venido marcado por errores absolutamente garrafales, que condenarán al Ayuntamiento de Calahorra durante varios lustros.
El principal y más grave acontecimiento de 2025 ha sido el desmantelamiento progresivo del Hospital de Calahorra. Los recortes de camas, la derivación de recursos de la sanidad pública a la privada, el déficit de profesionales y la falta de convocatoria de plazas y la subordinación de nuestro hospital a los intereses de Logroño han supuesto un ataque frontal a un servicio esencial para Calahorra y toda La Rioja Baja.
Las decisiones adoptadas por el Gobierno de La Rioja han generado un rechazo social sin precedentes, con movilizaciones que han contado con el apoyo de miles de vecinos y vecinas de diferentes puntos de las comarcas riojabajeñas. Personas que se han movilizado en defensa del Hospital de Calahorra con independencia de a quién votaron en las últimas elecciones.
Y, sin embargo, frente a esta oposición ciudadana, la alcaldesa Mónica Arcéiz ha optado por el silencio, cuando no por la complicidad, plegándose en todo momento a los intereses del presidente riojano, Gonzalo Capellán.
El año 2025 también quedará marcado por una gestión municipal nula y por decisiones irreversibles que hipotecan el futuro de Calahorra. La venta del solar municipal de El Silo para poder financiar una obra multimillonaria como la de la Plaza de Toros es un error histórico sin posibilidad de marcha atrás cuyo coste pagará la ciudad durante generaciones.
En materia de educación y de proyectos de futuro, la construcción del nuevo Centro de Formación Profesional de Calahorra está completamente paralizada. Por mucho que Gonzalo Capellán anuncie su construcción, la realidad es que en los presupuestos del Gobierno de La Rioja no hay partida suficiente para comenzar las obras; y que el Ayuntamiento de Calahorra ha eliminado la partida destinada a la urbanización del entorno.
Mientras los calagurritanos demandan esta iniciativa socialista por ser buena para la ciudad, el PP juega a pelearse por ver quién se come el marrón de no haber llevado a cabo esta actuación, que cuenta con un proyecto que ya debería haber sido licitado. Calahorra ya debería estar viendo estas obras. Sin embargo, pese a haber sido preguntados reiteradamente, ni Capellán, ni Arcéiz ni sus concejales han sido capaces de explicar quién, cómo y cuándo se va a llevar a cabo este proyecto.
El único aspecto positivo del año ha sido la finalización de la estación intermodal, una infraestructura impulsada y ejecutada por el PSOE en la pasada legislatura, con la obstrucción constante del Partido Popular. Y ahora queda por ver si el actual equipo de gobierno se interesa realmente por esta nueva infraestructura y acomete las mejoras necesarias en su entorno para que preste un servicio óptimo. No se trata de una obra que se termina y se abandona, como ya hicieron con el yacimiento de “Las Medranas”, cuya obra recibieron terminada y han renunciado al resto de inversiones de mejora del entorno planificadas, olvidándose de ellas por completo.
En el ámbito social, el nuevo Centro de Día continúa cerrado por una decisión puramente electoralista, privando a los calagurritanos y calagurritanas de un servicio esencial. Una decisión que responde, primero, al desinterés absoluto del Partido Popular por los servicios públicos y, segundo, a la esperanza de que la ciudadanía olvide que se trata de una infraestructura proyectada y comenzada por el Partido Socialista.
El Casco Antiguo permanece completamente abandonado. No se ha cumplido ni una sola de las promesas realizadas al inicio de la legislatura por la alcaldesa Mónica Arcéiz. Más bien al contrario, las noticias que salen en el periódico sobre el Casco Antiguo han dejado de estar vinculadas a la transformación de este barrio, y tan solo se proyectan noticias negativas que proyectan una mala imagen que en nada se corresponde con la realidad de esta zona emblemática de Calahorra.
En materia de seguridad, el equipo de gobierno ha optado por gastar miles y miles de euros en cámaras mientras se genera alarma social, proyectando una imagen de Calahorra como una ciudad sin ley que nunca antes había existido y que también ha acabado ocupando titulares nacionales.
Las grandes promesas de Arcéiz, como la revolución deportiva, han tenido como “gran fruto” la inauguración de una puerta en este 2025, y el ocio nocturno y juvenil atraviesa el peor momento en toda su historia.
Y el mantenimiento diario de la ciudad sigue siendo una piedra en el zapato de Mónica Arcéiz. Concejales más preocupados por aparentar que por la gestión eficaz, mantienen igual de sucia a pesar de haber doblado el coste del contrato de limpieza. Calahorra acumula hierbajos, suciedad, vallas con desperfectos por todas partes y mobiliario urbano degradado.
A todo ello se suma la externalización de servicios municipales como la poda del arbolado. Lejos de implementar una política medioambiental responsable, en Calahor Mónica Arceiz se dedica a arrancar árboles, como ha ocurrido en El Mercadal o en la avenida de la Estación, sin que en tres años se haya repuesto ni uno solo.
El resultado del conjunto de esta gestión es una ciudad paralizada, sin iniciativa, sin ambición, sin inversión y sin proyecto de futuro, un fiel reflejo de un equipo de gobierno agotado.
Una ciudad que este año ha visto incrementada su deuda, que ha llevado a cabo múltiples modificaciones presupuestarias para introducir gastos corrientes olvidados, y cuyo Equipo de Gobierno ha convocado 21 plenos, la mitad de ellos extraordinarios, únicamente para rectificar errores o subsanar problemas generados por ellos mismos.
Uno de los ejemplos más paradigmáticos es el tasazo de la basura implementado por Arcéiz en 2025. A pesar de las advertencias que les realizamos de los errores que estaban cometiendo, no hicieron caso, generaron protestas y problemas al comercio y la hostelería, y tuvieron que rectificar de manera insuficiente para lo que necesitaron dos plenos extraordinarios.
En 2025, el Partido Popular ha podido sumir a la ciudad en la parálisis y practicar un gobierno caracterizado por la destrucción, la pasividad y la falta de proyecto gracias a la complicidad de IU y VOX. Y el resultado es que, aunque parecía difícil, Mónica Arcéiz ha conseguido superar en incapacidad a su antecesor, Luis Martínez-Portillo.
Desde el Grupo Municipal Socialista seguiremos ejerciendo la única oposición firme, responsable y comprometida con el futuro de Calahorra para defender los servicios públicos, el futuro de Calahorra y el interés general de la ciudadanía.