- El expediente no contempla fases, y nace de un desacuerdo con la empresa adjudicataria del primer proyecto.
- La alcaldesa condena a la plaza de toros de Calahorra a ser la última en aforo de toda La Rioja con la única intención de seguir adelante con su capricho.

Calahorra, 8 de abril de 2026. La alcaldesa de Calahorra anunció la semana pasada su intención de continuar con el desatino de la plaza de toros, y lo hizo mintiendo.
En primer lugar, comenzaba su rueda de prensa anunciando que se había contratado “la primera fase de las obras”. Sin embargo, el expediente de contratación aprobado el pasado 30 de marzo no contempla la realización de las obras por fases.
En segundo lugar, lo que el Ayuntamiento de Calahorra ha acordado es la contratación de un contrato mixto en el que primero se debe elaborar un proyecto nuevo, y a posteriori desarrollar unas obras, que en todo caso están condicionadasPues a viabilidad de las mismas, reservándose el consistorio la posibilidad de desistir de las mismas en función de si tiene o no dinero suficiente.
Por tanto, estamos hablando de un contrato que solo tiene fases en la cabeza de la señora Arceiz, pero que en ningún caso eso está reflejado en el expediente. Y de una actuación cuyo coste no es definitivo, y que el propio Ayuntamiento reconoce que puede seguir siendo inviable.
Mayo de 2024, primer proyecto
El 20 de mayo de 2024, el equipo de gobierno del PP aprobaba en Junta de Gobierno Local la contratación de la redacción de un primer proyecto, que era adjudicado en julio de ese mismo año a la empresa Badik Arquitectura e Ingeniería S.L. por el precio 168.190 euros.
El objetivo entonces era disponer de un proyecto para “hacer accesible el coso calagurritano y cubrirlo con el objetivo de que sea una plaza polivalente que pudiera albergar actos deportivos, culturales, lúdicos y taurinos a lo largo de todo el año”.
Pero es que además, ese proyecto contemplaba:
- La remodelación de la vivienda de guarda para almacenamiento de material y ensayos de la Asociación de Gigantes y Cabezudos.
- La reforma y el acondicionamiento de dos bares, uno en sol y otro en sombra.
- La reforma y adecuación de los aseos.
- Y la habilitación del resto de los bajos como espacio polivalente para cesión a asociaciones.
Según la estimación que hacía el Ayuntamiento, estas obras nos iban a costar cerca de 2,7 millones de euros.
Cabe destacar que, en aquellas fechas, el Ayuntamiento de Calahorra no había optado todavía a los Fondos Europeos que en ahora pueden financiar las obras. Es decir, que la alcaldesa pretendía pagar íntegramente la actuación con fondos propios del consistorio. Es decir, que cuando ahora habla de que hace las obras “por responsabilidad, porque tiene dinero de Europa” nos está diciendo que desde un inicio este proyecto no solo era inviable económicamente, sino una grave irresponsabilidad.
Noviembre de 2024. Segundo proyecto
En noviembre de 2024, la alcaldesa y los concejales del PP anunciaban que habían decidido modificar el contrato para obtener un segundo proyecto, lo que incrementó su coste hasta los 252.201,51 euros, porque una vez estudiada en profundidad la remodelación “si no se ampliaba el edificio, el aforo se reducía drásticamente o solo podría mantenerse su destino actual, es decir, solo se podrían realizar espectaculos taurinos”.
Gracias a esta modificación, y a la reforma de la plaza de toros “el aforo superará las 4.000 personas”, rezaba la nota de prensa enviada entonces por el Ayuntamiento de Calahorra.
Con esta modificación, las obras iban a costar ya alrededor de 4 millones de euros.
Además, como consecuencia de la actuación, el equipo de gobierno tenía que acometer una Modificación Puntual del Plan General, que fue aprobada definitivamente por el Pleno con los votos favorables del PP, VOX e IU y el único voto contrario del PSOE.
En esta fecha, noviembre de 2024, el equipo de gobierno del PP tampoco había presentado ningún proyecto para concurrir a las subvenciones de Fondos Europeos EDIL. Es más, en octubre de 2024 rechazó una moción en el pleno del PSOE para concurrir a estos fondos europeos.
No es hasta febrero de 2025 cuando el pleno aprueba concurrir a estos Fondos. Con lo cual, en noviembre de 2024 el Ayuntamiento pretendía pagar esos 4 millones de euros, con su propio dinero.
Septiembre de 2025. 7 millones y fases inexistentes
Prácticamente un año después, el 11 de septiembre de 2025, Mónica Arceiz comparecía nuevamente en rueda de prensa para anunciar que el proyecto era muy caro, que la empresa le había informado que era superior a los 7 millones de euros por “variaciones en las mediciones” y que, en consecuencia, debía renunciar a realizarlo al completo, partiéndolo en fases, consistiendo la primera de ellas en “la accesibilidad y seguridad de la plaza de toros” con un coste de 550.000 euros.
Lo que la alcaldesa no contó entonces es que esaa partición en fases no estaba acordada con la empresa y que requería una nueva modificación del contrato para la redacción del proyecto, que nunca se produjo por desavenencias con la empresa.
Esto puede leerse con absoluta nitidez en la providencia de inicio del nuevo expediente de contratación, firmado por la Sra. Alcaldesa el 27 de marzo pasado:
“En noviembre de 2025 se planteó una modificación del proyecto que se estaba redactando para ejecutar la plaza de toros por fases, facilitando una una programación anual de la inversión y conforme a la cofinanciación de los fondos europeos. Dicha modificación no prosperó por la oposición del equipo redactor”.
Sin embargo, dos meses antes, en septiembre de 2025, la alcaldesa vendió la piel del oso antes de cazarlo, y anunción que iba a hacer algo que no podía hacer sin acordarlo con la empresa y aprobar una segunda modificación del contrato para redactar el proyecto.
Marzo de 2026. Tecer proyecto. Se arrojan a la basura 252.300 euros y se reduce el aforo
Como consecuencia, el Ayuntamiento ha elaborado un nuevo expediente de contratación y los cerca de 253.000 euros del proyecto ya contratado acabarán en la basura.
Finalmente, el pasado 30 de marzo, la Junta de Gobierno Local aprobaba un contrato para la redacción de un nuevo proyecto y realización de unas obras con un coste conjunto de 2.808.360 euros, de los cuales 93.131,72 euros son para el proyecto. Y el resto para las obras.
En consecuencia, el Ayuntamiento de Calahorra ha tirado por el camino 252.300 euros de un proyecto anterior que no verá la luz. Y va a contratar otro proyecto por 93.131,72 euros. Se va a gastar más de 345.000 euros en proyectos para finalmente acometer unas obras que:
- Ya no contemplan la cubierta.
- Ya no se dedican a rehabilitar la vivienda de guarda.
- Con una mejora menor en los aseos.
- Sin bares.
- Sin espacio para cesión a asociaciones.
Todo esto, ha desaparecido de los pliegos de contratación.
Pero es que aún hay más. En el expediente de contratación actual, todavía deja está claro que estas obras se vayan a ejecutar. Puesto que el Ayuntamiento debe recibir de la nueva empresa adjudicataria, cuando la haya, un análisis de su propio anteproyecto, y se reserva la opción de decidir “no continuar con el resto de prestaciones del contrato si considera inviable económicamente la actuación”
Es decir:
- Han gastado 345.000 euros en proyectos, de los cuales 253.000 van a la basura.
- Han contratado un primer expediente anunciado primero que lo iban a pagar todo de la hacienda municipal.
- Han modificado el contrato para incrementar el dinero de los 2,7 millones, a los 4 millones.
- Han recibido un proyecto de 7 millones, pero han decidido anunciar que se realizará por fases sin tener acordado el soporte legal necesario.
- Y ahora, después de tres proyectos y en mitad de un charco, aprueban un nuevo expediente, para un tercer proyecto, que no saben si será económicamente viable, ni sabemos lo que va a costar.
- Por el camino, han aprobado una modificación del planeamiento que hoy se demuestra que era innecesaria, y que también cuesta dinero.
- Han vendido el mejor patrimonio del Ayuntamiento (como el solar de El Silo) para financiar el capricho.
- Y han provocado que el Ayuntamiento incurra por primera vez en nuestra historia en un plan de ajuste económico financiero, por esta y otras actuaciones.
Todo para obtener un resultado lamentable: que la segunda plaza de toros con más capacidad la rioja pase a ser ser la última, con 1.983 personas para ver espectáculos taurinos, muy por detrás de Logroño pero también de otras localidades como Arnedo (6.000 espectadores).
No es entendible cómo disponiendo de un asesor y la mayor cantidad de personal de confianza a su servicio, un concejal de urbanismo con técnicos a su disposición, la alcaldesa de Calahorra sigue empecinada en esta actuación.
La ciudad de Calahorra no merece este empequeñecimiento y esta degradación de la plaza por seguir en su obstinación por su capricho.
Si la alcaldesa no quiere que el PSOE saque notas de prensa o haga ruedas de prensa o digamos lo que nos parece oportuno, lo que tiene que hacer es gestionar con responsabilidad el dinero público, que es de todos, y defender y proteger a la ciudad de Calahorra como capital de La Rioja baja, cabecera de comarca y ciudad de referencia para la ribera Navarra del Ebro
Este proyecto no era una prioridad para la ciudad de Calahorra. Mientras nos entretenemos tirando a la basura cientos de miles de euros en la plaza de Toros, el Centro de Formación Profesional continua paralizado, el patrimonio de la ciudad en un estado lamentable, las empresas no pueden disfrutar de suelo industrial a precios asequibles y las instalaciones deportivas sufren un deterioro a la vista de cualquiera, entre otras cuestiones.