- El expediente aprobado es una tramitación anticipada: no hay proyecto, no hay obra y no hay financiación firmada.
- Mientras la escuela espera, la Plaza de Toros ya se ha llevado 410.000 euros de sobrecoste este verano.
- La tramitación anticipada somete la adjudicación de las obras a una condición suspensiva: si la subvención autonómica se retrasa, se reduce o sufre cualquier contratiempo administrativo, la licitación quedará paralizada.
Calahorra, 10 de agosto de 2026.-
El Ayuntamiento de Calahorra, gobernado por Mónica Arceiz, han presentado como un logro la aprobación del expediente para ampliar la Escuela Infantil ‘Santos Mártires’ omitiendo en su nota de prensa que esa licitación depende de una subvención de Gobierno de La Rioja que todavía no se ha firmado, y cuya fecha efectiva se desconoce.
Frente al entusiasmo mostrado por el PP al anunciar la aprobación del expediente para licitar la redacción del proyecto y la ejecución de las obras de ampliación de la Escuela Municipal, desde el PSOE aclaramos lo que el gobierno local esconde en la letra pequeña: se trata de una tramitación anticipada condicionada a una subvención del Gobierno de La Rioja que, a día de hoy, no existe formalmente.
Este hecho contrasta con la aprobación que el pleno aprobó el pasado mes de julio dotando de 410.000 más a la plaza de toros para cubrir el sobrecoste de la Plaza de Toros. Para la Escuela Infantil, en cambio, el equipo de gobierno no ha movido un solo euro de presupuesto municipal limitándose a esperar a una subvención del Gobierno de La Rioja que todavía no está firmada y cuya fecha de resolución real se desconoce.
Cuando se trata de sus prioridades, el PP encuentra el dinero en un pleno; cuando se trata de la infancia, se conforma con esperar a que otra administración decida.
Las familias de Calahorra no necesitan fotos ni titulares vacíos en pleno agosto; necesitan certidumbre, consignación presupuestaria garantizada y hechos concretos. Exigimos al PP que deje de jugar a la política de titulares y garantice por escrito hasta el último euro de la inversión antes de vender humo a los calagurritanos.